Las personas más exitosas del mundo —desde atletas de élite hasta directores ejecutivos de empresas Fortune 500— comparten un hábito común: trabajan con un entrenador. No porque tengan dificultades, sino porque comprenden que una perspectiva externa, una rendición de cuentas estructurada y el desafío de un experto aceleran el rendimiento de maneras que el esfuerzo autodirigido por sí solo rara vez logra.
Las investigaciones lo confirman sistemáticamente. Un estudio de la Federación Internacional de Coaching (ICF, 2020) reveló que el 80 % de las personas que reciben coaching profesional reportan una mayor autoconfianza, el 70 % reportan un mejor desempeño laboral y el 86 % de las organizaciones reportan un retorno positivo de su inversión en coaching.
Los clientes de coaching reportan una mayor autoconfianza (ICF, 2020)
reportan un mejor desempeño laboral y una mayor eficacia en el liderazgo
Las organizaciones reportan un retorno de la inversión positivo en sus programas de coaching
El coaching no es terapia ni consultoría. Es una relación estructurada y orientada a objetivos en la que un profesional capacitado te ayuda a identificar dónde te encuentras, adónde quieres llegar y qué te lo impide. La investigación de Grant (2012) reveló que la eficacia del coaching radica en la introspección: cuando las personas llegan a sus propias conclusiones mediante la reflexión guiada, se comprometen mucho más a ponerlas en práctica que cuando reciben asesoramiento externo.
Claridad. La mayoría de los profesionales saben lo que no quieren, pero les cuesta articular lo que realmente desean. El coaching crea un espacio estructurado para analizar esto con honestidad, basando la dirección en valores auténticos en lugar de expectativas sociales.
Responsabilidad. Hay una brecha entre saber qué hacer y hacerlo que la fuerza de voluntad por sí sola no puede superar. El coaching la cierra mediante seguimientos periódicos y compromisos explícitos.
Perspectiva. Todos tenemos puntos ciegos cognitivos: patrones tan habituales que se vuelven invisibles. Un coach experto los observa desde fuera y los refleja de forma que posibilita el cambio (Kahneman, 2011).
"Un entrenador es alguien que ve más allá de tus limitaciones y te ayuda a descubrir tu propio potencial, para luego ayudarte a alcanzarlo."
Un metaanálisis realizado por Theeboom, Beersma y van Vianen (2014) reveló que el mayor efecto se observa en personas motivadas y de alto rendimiento. El coaching funciona mejor cuando la persona que lo recibe está preparada para trabajar. En el ámbito organizacional, resulta especialmente eficaz para líderes que atraviesan transiciones, profesionales en momentos clave de su carrera y equipos que experimentan problemas de comunicación.
En BD SELECT, nuestros programas de coaching estructurados —incluidos ODYSSEY para ejecutivos y DAVINCI para el desarrollo personal— se basan en datos psicométricos validados, lo que garantiza que cada conversación de coaching se conecte con una comprensión clara y basada en evidencia de la personalidad y el potencial de desarrollo del individuo.
BD SELECT ofrece seis programas de coaching basados en evidencia, desde liderazgo ejecutivo hasta transiciones profesionales. Cada uno parte de datos psicométricos, no de conjeturas.
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